29/4/13

Crónicas de un policía local


CRÓNICAS DE UN POLICÍA LOCAL

Braulio, el policía autonómico más viejo de Ceuta, escuchó el pasado siete de marzo este extraño diálogo entre un coche que estaba mal aparcado y una de las grúas del ayuntamiento:
- ¡Buenos días, coche rojo! estás mal aparcado.
- Sí, es verdad, lo siento mucho, pero yo no tengo la culpa, mi dueño humano me ha dejado aquí porque se me ha acabado la gasolina sin plomo.
- Lo comprendo, pero las ordenanzas municipales dicen que tengo que llevarte al depósito de coches del ayuntamiento.
- No seas mala, grúa guapa, mi dueño está a punto de regresar con un bidón de gasolina, además tengo el motor un poco cansado, creo que estoy averiado.
- Pero aquí no puedes quedarte, ¡está prohibido aparcar!
- ¡Mira grúa!, por allí llega mi dueño con vitaminas para mi motor.
- ¡Está bien! puedes marcharte, pero otro día procura no aparcar en un sitio prohibido.
- ¡Muchas gracias, grúa guapa!
- ¡Hasta la vista, coche rojo!

11/4/13

El mundo dumba dumba da


El mundo dumba dumba da

Un día mi papá al cole me llevó,
pero en lugar de al cole, me llevó al zoo.
Me dijo: mira hijo aquí todo empezó,
mas esto no era un zoo, esto tenía son.
Bailaba el triceratops dumba dumba da,
también el ave fénix sobre un frutal.
Bailaba el ictiosaurio en la profundidad
con ninfas y sirenas, todos sin parar.

Un día un asteroide con la tierra chocó,
pero entre las cenizas un ave surgió.
Se dijo: no me aflijo, aquí todo empezó
y con nuevas semillas el mundo pobló.
Bailaba el megalonyx dumba dumba da,
también el ave fénix sobre un frutal.
Bailaba el pez mamut en la profundidad
con ninfas y sirenas, todos sin parar.

Un día y otro día la vida siguió
y la madre natura ni se inmutó.
Se dijo: no me aflijo, aquí ni mando yo
y con miles de años todo eso cambió.
Bailaba el elefante dumba dumba da,
también el ave fénix sobre un frutal.
Bailaba el pez león en la profundidad
con ninfas y sirenas, todos sin parar.

Un día y otro día la vida siguió
y un ser “inteligente” en eso apareció.
Se dijo: no me aflijo, aquí el rey soy yo
y a los animales todos enjauló.
Bailaba el homo sapiens dumba dumba da,
mas no el ave fénix sobre un frutal.
Bailaba el sapiens solo fuera de compás
con los ojos cerrados pisando a los demás.

Un día mi papá al cole me llevó,
pero en lugar de al cole, me llevó al zoo.
abrimos ene jaulas, después el portón
y la madre natura reanudó el son.
Bailaba el que te canta dumba dumba da,
también el ave fénix sobre un frutal.
Bailaba con mi padre y con mi mamá,
con ninfas y sirenas, todos sin parar

8/4/13

El sapo y la mariposa

EL SAPO Y LA MARIPOSA
Un estanque. En él, un sapo. Tiene hambre. No obstante, desenrolla su
lengua y empuja hacia la orilla a la mariposa, que estaba a punto de ahogarse.
Conversan.
 Ella le cuenta las maravillas del inmenso mundo que se extiende más 
allá del estanque.
 Él quiere volar y no se eleva.
 Siguen conversando.
 Él le cuenta las maravillas del inmenso mundo que se extiende más allá 
de la superficie.
 Ella quiere bucear y, nuevamente, lo intenta. Esta vez, la certeza la empuja 
con mayor vehemencia.
Con la ayuda del sapo, desciende hacia las profundidades en el interior 
de una burbuja, que se hace cada vez más pequeña. Ilusionada, le implora 
al sapo continuar.
 Apenas muere, la engulle. Mientras la digiere, recuerda la angustia de l
mariposa cuando estuvo a punto de ahogarse en la superficie. El 
sapo hace el amago de volar.